

Esta historia trata del
tiempo, y de las segundas oportunidades.
Oportunidades de cambiar
tu vida, de dar a las cosas el correcto valor, de poner en el orden adecuado
las prioridades.
Un tiempo precioso para
no seguir equivocándote. O para equivocarte mejor.
Un lugar neutro, un
limbo a medio camino entre nada y ninguna parte, donde nadie te conoce, así que
tu historia está más clara; donde a nadie le importas, así que no hay
presiones; donde nadie tiene respuestas, pero sí tiempo para preguntas. Un
lugar en el que, aunque esta mañana ni siquiera lo sospechabas, puedes jugarte
limpiamente tu futuro. Y los dados son distintos: En cada cara estás sólo tú.
Bájate del tren. Tal vez
el ritmo de tu vida no es correr, sino caminar. Más despacio, pero más real. No
llegas tarde; es que, a lo mejor, no debes llegar.



La
obra tiene un tono amable, es decir, un fondo optimista, rubricado por muchos
momentos de humor, que “descargan” los momentos más profundos del texto. Sin dar soluciones, la obra plantea líneas de
vida: ser valiente con tus deseos, aprovechar lo que tienes y no añorar aquello
que sólo crees que necesitas, vivir como si la vida no fuera un ensayo con
recompensa posterior. Reír, emocionarse… Casi como la vida de verdad.
FICHA ARTÍSTICA:
Actores:
Alfredo Martínez
Llanos Campos
Ángeles González
Fredeswinda Gijón
Jose María Bañón
Escenografía:
Realización: Compañía Falsaria
de Indias / Herrador / Ciro
Iluminación:
Iñigo Benítez
Vestuario:
Diseño: Lola Trives
Confección:
Vestuario Izquierdo
Música:
Mariano Lozano
Texto:
Llanos Campos
Dirección:
Llanos Campos / Alberto Alfaro

